© María Pilar Saura Pérez
ENLACES DE INTERÉS
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- EL "CAPITÁN DIVINO" DE FRAY JUAN DE MOLINA
- VIDEO VIDA FRAY JUAN DE MOLINA
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- PROVINCIA DE CASTILLA
- REVISTA CAMINOS DE LIBERACIÓN
- MANUAL DE HISTORIA DE LA ORDEN DE LA MERCED
- FRAY MARCOS SALMERÓN RECUERDOS HISTÓRICOS 1646 (p. 463 y ss.)
- FRAY IGNACIO VIDONDO ESPEJO CATÓLICO DE LA CARIDAD DIVINA 1658 (pp. 394, 472)
- HISTORIA DE LA MERCED CONGREGACIÓN DE PARÍS 1685 (pp. 827, 841, 989)
- FRAY FRANCISCO DE NEYLA 1698 (pp. 408 y ss.)
- REVISTA CRISTIANDAD
- FRAY ROQUE A. FACI 1739
- FRAY J. A. GARÍ Y SIUMELL 1875 (p.187)
- FRAY GUILLERMO VÁZQUEZ REVISTA LA MERCED 1934 (pp. 51-53)
- FRAY JOSEPH ABBAD
viernes, 22 de enero de 2016
FRAY JUAN DE MOLINA EN LA REVISTA PROYECTO LIBERTAD DE LOS MERCEDARIOS DE ARAGÓN
La revista "PROYECTO LIBERTAD" DE LOS MERCEDARIOS DE ARAGÓN (www.mercedaragon.org) pública en su Nº 58 un amplio artículo sobre el padre Molina que recogemos a continuación. El texto destaca algunos ejemplos de su cumplimiento de los votos mercedarios y de las virtudes teologales.
miércoles, 23 de diciembre de 2015
ARTÍCULO SOBRE EL PADRE MOLINA Y EL CONVENTO-CUARTEL DE LA MERCED DE CALATAYUD
EN LA REVISTA PATIO DE ARMAS Nº 111 CORRESPONDIENTE A NOVIEMBRE-DICIEMBRE 2015 DE LA ACADEMIA DE LOGÍSTICA HAN PUBLICADO UN EXTENSO ARTÍCULO SOBRE FRAY JUAN DE MOLINA Y ENTRENA Y EL CONVENTO DE SAN AGUSTÍN DE LA MERCED TRANSFORMADO EN EL CUARTEL DE LA MERCED, YA DESAPARECIDO.
NUESTRO AGRADECIMIENTO A LA DIRECCIÓN DE LA ACADEMIA DE LOGÍSTICA (ACLOG) DE CALATAYUD, AL EQUIPO DE LA REVISTA Y AL CORONEL D. LUIS VARGA ALDANA. PRECIOSO HOMENAJE EN EL 363 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL PADRE MOLINA.

NUESTRO AGRADECIMIENTO A LA DIRECCIÓN DE LA ACADEMIA DE LOGÍSTICA (ACLOG) DE CALATAYUD, AL EQUIPO DE LA REVISTA Y AL CORONEL D. LUIS VARGA ALDANA. PRECIOSO HOMENAJE EN EL 363 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DEL PADRE MOLINA.
© María Pilar Saura Pérez

lunes, 14 de diciembre de 2015
EL 20 DE DICIEMBRE SE CELEBRA EL 363 ANIVERSARIO DE LA MUERTE DE FRAY JUAN DE MOLINA Y ENTRENA
El
venerable mercedario fray Juan de Molina y Entrena, nacido en Carenas
(Zaragoza) en 1579, murió bajo un halo de santidad en el desaparecido convento
de San Lázaro de Zaragoza el 20 de diciembre de 1652. En este Año Santo
del Jubileo Extraordinario de la Misericordia podemos destacar las dos redenciones que
realizó el provincial de Aragón Juan de Molina en Túnez y Argel, donde rescató a 227
cautivos cristianos. Como señaló Neyla del padre Molina: "su caridad le hizo tener toda la vida atravesado el corazón con
la compasión y lástima de lo que padecen los cautivos". Aprovechemos para pedir gracias a Dios por intercesión del
venerable fray Juan de Molina y Entrena con la oración que figura a continuación en su
estampa.
© María Pilar Saura Pérez
Que la Virgen de la Merced nos ayude para que la causa y camino de
santidad del venerable fray Juan de Molina y Entrena progrese con la ayuda de
la Provincia Mercedaria de Aragón, de la Familia Mercedaria, y de las cada vez más numerosas personas que
van conociendo su figura y ayudando en su difusión.
La
revista mercedaria Caminos de Liberación se hace eco en su último número 174 de
la investigación sobre el padre Juan de Molina.
martes, 1 de diciembre de 2015
UNA VISITA A LA ANTIGUA TORRE DE ANCHÍS DE LOS MERCEDARIOS DE CALATAYUD
En
la oración fúnebre de 1765 por el maestro general fray Juan Cavallero, que
había sido ordenado en Calatayud en 1702, se mencionaba la Torre de Anchís. Se
señala que se esforzó en dejar rentas para mantener a los religiosos. En ese
sentido indica que: "la Torre de
Anchis es otro testigo de sus ansias. Alli os dexó un gran Casa de Campo, que
pareciera bien en el Pueblo mas lucido, por la comodidad, y buen gusto en la
distribución de habitaciones para todo tiempo y con bellisimo Oratorio, que fue
su ultimo esmero, a quien dió el nombre de Basilica, y nosotros pudieramos
llamar perfecta Iglesia. Alli os dexó tan mejorada la Viña, con todas las
adherencias a Granja, con diversas fábricas, y un plantío tan copioso de varios
arboles, y zepas, y abundantes frutos de su sabiduría, y gobierno".
La Torre de Anchís pertenece en la actualidad a un pastor y se encuentra en estado de abandono pero sigue siendo un enclave precioso muy cercano a Calatayud.
© María Pilar Saura Pérez
lunes, 23 de noviembre de 2015
FRAY JUAN DE MOLINA Y ENTRENA PROFESÓ EN LA MERCED DE CALATAYUD EN 1597 DONDE ESTUVO 28 AÑOS, LOS ÚLTIMOS 5 COMO COMENDADOR
El padre Molina permaneció 28 años en Calatayud (1596-1624)
los últimos cinco como comendador del desaparecido convento mercedario de San
Agustín
El venerable padre Molina, nacido en Carenas en
1579, estuvo 28 años en Calatayud, donde tomó el hábito en 1596 en el desaparecido
convento mercedario de San Agustín (que estaba situado junto a la plaza del
Fuerte), profesando al año siguiente. Tras sus estudios de Artes y Teología
alcanzó el grado de Presentado en 1615, siendo nombrado comendador del convento
de Calatayud en 1619 hasta 1624 que fue nombrado comendador de San Lázaro
(Zaragoza). También fue comendador de Pamplona, alcanzó el grado de Maestro en
Huesca y realizó dos redenciones en Túnez y Argel donde rescató a más de 227
cautivos cristianos. Murió tras realizar muchos prodigios y bajo un halo de
santidad en 1652 cuando era comendador de San Lázaro de Zaragoza.
Entre las personalidades que asistieron a la conferencia
sobre la investigación llevada a cabo por Pilar Saura durante los últimos tres
años, que despertó un gran interés, estaban: D. Tomás López párroco de San Juan
El Real organizador del acto, el padre D. Juan Manuel Melendo nacido en Carenas
que realizó la presentación, el padre mercedario Vicente Zamora de la Parroquia
de Santa María de los Sagrados Corporales de Daroca acompañado de su archivero
D. Pascual Sánchez, el alcalde de Carenas D. Manuel Casado, y D. Luis Varga
coronel jefe de la biblioteca y museo de la Academia de Logística de Calatayud.
La investigadora Pilar Saura junto al padre mercedario
Vicente Zamora durante la conferencia celebrada en el museo de la parroquia de
San Juan El Real de Calatayud.
La investigadora Pilar Saura durante la conferencia que
despertó un gran interés en Calatayud.
De derecha a izquierda: el párroco de San Juan D. Tomás López
organizador del acto, la investigadora Pilar Saura, D. Pascual Sánchez
archivero que asistió junto al mercedario padre Vicente Zamora de la parroquia
de Santa María de los Sagrados Corporales de Daroca, y el padre D. Juan Manuel
Melendo nacido en Carenas que realizó la presentación.
La investigadora Pilar Saura entrega un cuadro de Fray Juan
de Molina a D. Tomás Lópéz para la parroquia de San Juan El Real de Calatayud.
La investigadora Pilar Saura junto al padre mercedario
Vicente Zamora delante de la Virgen de la Merced que se conserva en el
Museo-Sacristía de San Juan El Real, que junto con la escultura de San Pedro
Nolasco son los únicos bienes conservados del antiguo convento mercedario de
San Agustín de Calatayud.
La
Orden de Santa María de la Merced para la
Redención de los Cautivos fue fundada en 1218 y celebrará su 800
aniversario en 2018. Una experiencia mariana iluminó la mente de san Pedro Nolasco
y movió su voluntad para que convirtiera esa hermandad de redentores en Orden
Religiosa y que continuara, bajo la bendición de la Iglesia y protección del
rey de Aragón Jaime I, la obra comenzada.
Los
padres del joven Molina, en cuanto supo leer y escribir, le enviaron a estudiar
gramática a la ciudad de Calatayud donde tomó el hábito el 17 de octubre de
1596, en el convento mercedario de San Agustín de Calatayud. Profesó un año
después, realizó estudios de Arte y Teología y
alcanzó el grado de presentado en 1615, siendo nombrado comendador del convento
en 1619 y reelegido en 1622, hasta que en 1624 es nombrado comendador de
Zaragoza.
Un grupo numeroso de mercedarios nacidos en Carenas, entre
los que destacó fray Juan de Molina, vistió el hábito o profesó en el convento
mercedario de San Agustín de Calatayud. Entre ellos figuran hasta 1692: fray
Joseph Abad, fray Sebastián, fray Francisco Higueras, fray Miguel Urrea y fray
Raimundo Abad.
Según el mercedario Fr. Francisco Neyla: "El
novicio Molina obedecía en silencio las pruebas que le ponía su Maestro y era
puntual en los actos de la Comunidad, respetando el retiro, de forma que era un
ejemplo para los demás. Consideraban rara su compostura en el coro y buscaba
muchos momentos de silencio para añadir sus propias oraciones a las de la
Comunidad, en la noche y el retiro de su celda".
En
el Capítulo General celebrado en Calatayud el 5 de junio de 1615 figura Fr.
Juan de Molina, que estaba a punto de cumplir 36 años, entre los padres "presentados del número"
en Aragón.
Al
apreciar sus talentos, decidieron que se dedicase a gobernar conventos, y en el
Capítulo de Daroca de 1619, con 40 años, es nombrado comendador del convento de
San Agustín de Calatayud. De esta etapa destaca Fr. Francisco Neyla que "gobernó de modo su encomienda, que más
parecía el Convento un remedo del Cielo, que congregación de la tierra".
El
convento de San Agustín de Catatayud transformado en el cuartel de la Merced
El
convento de San Agustín de La Merced en Calatayud es uno de los quince primeros
fundados por san Pedro Nolasco y mencionados en la bula de Inocencio IV de
1245. El convento surge por el traslado de los religiosos mercedarios que había
en Munébrega a Calatayud. En 1808, durante la guerra de la Independencia, fue
fortificado por los franceses y en el asalto del Empecinado se destruyó parte
de la iglesia, sufriendo daños su torre. Posteriormente tras la desamortización
fue cuartel de caballería, prisión militar, contó con un casino para oficiales,
albergando dependencias militares hasta los años treinta.
Según D. Manuel Micheto en las
siguientes imágenes, atribuidas a Mariano Rubio Vergara, se aprecia el convento-cuartel
abandonado y en estado de ruina alrededor de 1930-1934 y el proceso de
demolición alrededor de 1640.
Lo
que queda del convento de la Merced de Calatayud
En
el Museo de la sacristía de la iglesia de San Juan El Real de Calatayud hay “Dos grandes tallas provenientes del
convento de La Merced, ya desaparecido. Representan a la Virgen de la Merced y
S. Pedro Nolasco". La Obra Social de Caja Inmaculada (CAI) restauró la
imagen de la Virgen en 2012, mientras que a la escultura de San Pedro Nolasco
le falta la mano izquierda.
La
Torre de Anchís
En
Calatatud, además del convento de San Agustín, los mercedarios contaban con la
Torre de Anchís, algunos años posterior a la época de Molina, y que resulta de
interés porque todavía permanece el edificio con su iglesia, a pesar de su
estado de abandono. En la oración fúnebre de 1765 por el maestro general fray
Juan Cavallero, que había sido ordenado en Calatayud en 1702, se mencionaba la Torre
de Anchís. Se señala que se esforzó en dejar rentas para mantener a los religiosos.
En ese sentido indica que: "la Torre
de Anchis es otro testigo de sus ansias. Alli os dexó un gran Casa de Campo,
que pareciera bien en el Pueblo mas lucido, por la comodidad, y buen gusto en
la distribución de habitaciones para todo tiempo y con bellisimo Oratorio, que
fue su ultimo esmero, a quien dió el nombre de Basilica, y nosotros pudieramos
llamar perfecta Iglesia. Alli os dexó tan mejorada la Viña, con todas las
adherencias a Granja, con diversas fábricas, y un plantío tan copioso de varios
arboles, y zepas, y abundantes frutos de su sabiduría, y gobierno".
Pertenencias
relacionadas con Fray Juan de Molina en Calatayud (no localizadas)
El
Niño Jesús del padre Molina
Cuando
muere Fray Juan de Molina en Zaragoza en 1652, el arzobispo de Zaragoza, el
mercedario fray Juan Cebrián, se quedó con el Niño Jesús que el padre Molina
tenía en su celda, y con el que se produjo el hecho prodigioso de mantener
tiernos coloquios. En la historia consta (Fray Roque Faci 1739) que dicho Niño
Jesús fue devuelto al convento de San Agustín de Calatayud donde era muy
apreciado. Por otro lado, también figura en la historia de los familiares de
Cebrián, el testamento de su sobrino el conde de Fuenclara, llegando a estar en
1752 en manos del obispo de Córdoba Miguel Vicente Cebrián. Por tanto, no está
claro el paradero del Niño Jesús del padre Molina.
Fray
Roque Faci 1739, pp. 36 y 37.
Reliquia
de una Santo Crucifijo traída de Argel por el padre Molina
Una
reliquia de un Santo Crucifijo que rescató fray Juan de Molina en su redención
de Argel (1639) estaba en 1739 -según relata Roque Faci- en el convento de
Nuestra Señora de la Merced de la Ciudad de Calatayud. Según la tradición del
convento: "/...su compañero Religioso
Lego abrazado en amor de Dios, y llevado del celo de la Religión Cristiana,
predicó la verdad de Nuestra Fe Católica; los Bárbaros le condenaron luego a
ser quemado vivo, y lo arrojaron al fuego con un Santo Crucifijo que llevaba en
la mano; estando abrazándose aquella Víctima del Cielo, desenclavando Cristo
sus manos de la Santa Cruz, se salió del fuego.../"
Sobre
la investigadora
María Pilar
Saura Pérez, nacida en Quart de Poblet (Valencia) en 1962 y residente en
Madrid, casada y madre de tres hijos, es doctora en Ciencias de la Información
(Universidad Complutense de Madrid), licenciada en Periodismo (UCM), licenciada
en CC. EE. y Empresariales (Universidad Comillas).
© María Pilar Saura Pérez
martes, 10 de noviembre de 2015
domingo, 8 de noviembre de 2015
EL PROVINCIAL MERCEDARIO FRAY JUAN DE MOLINA RESCATÓ EN ARGEL EN 1639 A 84 CAUTIVOS DE LA COMUNIDAD VALENCIANA, 69 DE CALP
El
provincial mercedario Fray Juan de Molina y Entrena rescató en 1639 en Argel a
114 cautivos cristianos, 84 de la Comunidad Valenciana, y entre ellos 69 de los
apresados en Calp en 1637
La investigación de tres años destaca que el venerable padre Molina, provincial aragonés de la Orden de la Merced nacido en 1579, fue el que rescató en 1639 en argel a 114 cautivos cristianos, entre ellos a 84 de la Comunidad Valenciana, y entre ellos 69 calpinos apresados por los piratas en Calp en 1637, incluyendo al rector mossen Damián Abargues. Entre los apellidos de los rescatados y familiares de Calp se encuentran: Abargues/Abargas, Bonanat, Torres, Soria, Ortis, Ortola, Chorro, Serda, Guardiola, Llobell, Sollesa, Beltrán, Pérez, Navarro, Perlas, Bernat, Ribes, Gossa, Tomas, Peresa, Torrixes, Avila, Muños, Prats, Torrella, Perlas, Gadea, Ferrer, Moreno, Mestre, Sau, Sellesa, Peidro, Prats, Piata, Gil, Gossamu, Goña, Ortega, Vives, Balles y Blanquer.
El ataque de los piratas a Calp en 1637
En las Nuevas aportaciones a la Historia de Calp de Julia Campón Gonzalvo y Jaume Pastor Fluixá (Concejalía de Cultura del Ajuntament de Calp, 1989) figura la descripción del ataque. En el texto, que era un relato de 1643 del cronista Marco Antonio Palau en "Historia de la ciudad de Denia" cuyo facsímil fue publicado por la Diputación Provincial de Alicante como "Diana Desenterrada" (1975), se especifica con detalle un ataque de los moros a la ciudad en 1637, cuando cautivaron a más de trescientas personas, justo dos años antes de la redención de 1639, y como consecuencia la población quedó reducida a 65 personas.
"A 3 días del mes de Agosto del año 1637 amanecieron sobre la villa de Calpe, 7 galeras de Argel con su arráez, Alí Pichilin, moro colorín, natural de Argel, y sin ser vistos, ni sentidos (por averse dormido todos los centinelas en sus puestos), saltaron en tierra/tierria a la sonda 600 turcos, y arrimando escalas, assaltaron la desdichada y descuydada Villa. Acrecentó su desdicha el hallarse fuera de la villa hasta 60 hombres, que a diferentes menesteres de negocios y caminos, havían salido en pocos días antes, hallándose dentro sólo 26 hombres, que despiertos al ruydo salieron con sus Armas, y algunos dellos fueron muertos al salir de sus casas, por estar ya los turcos por las calles, los otros que pudieron subir a las murallas murieron en ellas defendiendo valerosamente sus vidas, su libertad y su Patria. El rector saltó al primer ruido, y como fiel sacerdote acudió a la Iglesia y sagrario, y sumido el Santísimo, tomó la puerta defendiendo con espada y Rodela la entrada de la iglesia y sacrario, y hasta que aviendo recivido algunas heridas considerables, huvo de rendirse a la gran multitud de turcos. Las mugeres y niños al primer ruydo tuvieron lugar de recogerse a la torre fuerte, que está en medio de la villa, muy a su salvo,echaron fuego a la puerta de la torre y obligaron a las mugeres y algunos hombres que avía en ellas a abrir y salir de la torre, porque el humo los agogava. Levarónse (caso lastimoso) 296 personas entre hombres, mugeres y niños. Los muertos de Calpe fueron 10, y de los turcos 40, con más de 100 heridos. Llevarónse toda quanta ropa y menaje havía por las casas, sin dexar cosa en ellas, sólo se salvaron las campanas y 2 piezas de artillería que avía y que las baxaron a embarcar, y huvieron de dexarlas por el socorro que acudió de las villas y lugares vecinos".
La redención del padre Molina en Argel en 1639
La redención de Argel se realizó en julio de 1639, cuando fray Juan de Molina era provincial y contaba con 59 años, fue junto al mercedario Miguel Miralles por Valencia y rescataron a 114 cautivos, sin contar los que pagaron su propio rescate. De los cautivos cristianos rescatados 69 eran de Calp o Calpe (Alicante) que había sufrido dos años antes un ataque de los piratas que se llevaron a numerosas mujeres y niños. El venerable padre Molina señaló que partió a la redención con veinte mil escudos. El coste final fue de "veinte mil trescientas y diez y nueve libras, once sueldos y diez dineros".
El cronista mercedario fray Gabriel Téllez, el famoso autor teatral Tirso de Molina, resaltó cómo llegó el padre Molina a Barcelona: "Partió de Zaragoza el dicho padre provincial Molina por lo más riguroso del estío de este mismo año, guiando a Barcelona, donde le esperaba el compañero redentor Miralles, y para que en todo lo posible fuese verdadera imitación del Redentor Divino, no quiso valerse en todas las cincuenta leguas, de pies ajenos, sino que, por los propios caminando, comenzó desde su patria a atesorar los méritos que los trabajos y sudores medran a los que con perfección desean adquirir el blasón de redentores, extrañeza en este siglo casi prodigiosa, donde las comodidades y ostentaciones vanas se han incorporado de manera con las prelacías y cargos religiosos, que el no añadir autoridades se juzga a menoscabo. ¿Provincial de la Merced y a pie por los caminos?, Rara avis in terra. Confusión de concurrentes, aunque la presunción lo bautice por desaire".
La principal dificultad que tuvo que esquivar el redentor es que estaba prohibido rescatar cautivos entre los tres y los quince años. Según el padre Molina "granjeé a un Morabuto, que es como en España Obispo, puse a los muchachos de cuatro, de cinco, y de seis años en brazos de las esclavas como hijos de ellas cubiertos con una gran toalla, solo un Turco descubría la cara a los niños, y en decir el Morabuto: pasa adelante ninguno del Duán replicaba, sino que los escribían, y con eso, de allí se iban al navío a embarcar. Fue una Redención esta tan compasiva, y de dar a Dios gracias, que en la Procesión que hicimos día de San Roque en Valencia, de compasión, y gozo, lloraban mujeres, y hombres, viendo tantas mujeres, y doncellas, y niños, y niñas. Los padres de estos se hallaron obligados a quitarlos a sus mujeres, y llevarlos ellos en los brazos porque no se los ahogara la multitud de la gente no cabía en las calles".
La redención de Argel regresó a España por el puerto y barrio del Grau de Valencia, donde hubo una procesión de los rescatados con los que se volcó la población. En la imagen se aprecia una imagen antigua del Monasterio mercedario del Puig, que debió visitar el padre Molina al terminar la redención de Argel.
La investigación de tres años destaca que el venerable padre Molina, provincial aragonés de la Orden de la Merced nacido en 1579, fue el que rescató en 1639 en argel a 114 cautivos cristianos, entre ellos a 84 de la Comunidad Valenciana, y entre ellos 69 calpinos apresados por los piratas en Calp en 1637, incluyendo al rector mossen Damián Abargues. Entre los apellidos de los rescatados y familiares de Calp se encuentran: Abargues/Abargas, Bonanat, Torres, Soria, Ortis, Ortola, Chorro, Serda, Guardiola, Llobell, Sollesa, Beltrán, Pérez, Navarro, Perlas, Bernat, Ribes, Gossa, Tomas, Peresa, Torrixes, Avila, Muños, Prats, Torrella, Perlas, Gadea, Ferrer, Moreno, Mestre, Sau, Sellesa, Peidro, Prats, Piata, Gil, Gossamu, Goña, Ortega, Vives, Balles y Blanquer.
El ataque de los piratas a Calp en 1637
En las Nuevas aportaciones a la Historia de Calp de Julia Campón Gonzalvo y Jaume Pastor Fluixá (Concejalía de Cultura del Ajuntament de Calp, 1989) figura la descripción del ataque. En el texto, que era un relato de 1643 del cronista Marco Antonio Palau en "Historia de la ciudad de Denia" cuyo facsímil fue publicado por la Diputación Provincial de Alicante como "Diana Desenterrada" (1975), se especifica con detalle un ataque de los moros a la ciudad en 1637, cuando cautivaron a más de trescientas personas, justo dos años antes de la redención de 1639, y como consecuencia la población quedó reducida a 65 personas.
"A 3 días del mes de Agosto del año 1637 amanecieron sobre la villa de Calpe, 7 galeras de Argel con su arráez, Alí Pichilin, moro colorín, natural de Argel, y sin ser vistos, ni sentidos (por averse dormido todos los centinelas en sus puestos), saltaron en tierra/tierria a la sonda 600 turcos, y arrimando escalas, assaltaron la desdichada y descuydada Villa. Acrecentó su desdicha el hallarse fuera de la villa hasta 60 hombres, que a diferentes menesteres de negocios y caminos, havían salido en pocos días antes, hallándose dentro sólo 26 hombres, que despiertos al ruydo salieron con sus Armas, y algunos dellos fueron muertos al salir de sus casas, por estar ya los turcos por las calles, los otros que pudieron subir a las murallas murieron en ellas defendiendo valerosamente sus vidas, su libertad y su Patria. El rector saltó al primer ruido, y como fiel sacerdote acudió a la Iglesia y sagrario, y sumido el Santísimo, tomó la puerta defendiendo con espada y Rodela la entrada de la iglesia y sacrario, y hasta que aviendo recivido algunas heridas considerables, huvo de rendirse a la gran multitud de turcos. Las mugeres y niños al primer ruydo tuvieron lugar de recogerse a la torre fuerte, que está en medio de la villa, muy a su salvo,echaron fuego a la puerta de la torre y obligaron a las mugeres y algunos hombres que avía en ellas a abrir y salir de la torre, porque el humo los agogava. Levarónse (caso lastimoso) 296 personas entre hombres, mugeres y niños. Los muertos de Calpe fueron 10, y de los turcos 40, con más de 100 heridos. Llevarónse toda quanta ropa y menaje havía por las casas, sin dexar cosa en ellas, sólo se salvaron las campanas y 2 piezas de artillería que avía y que las baxaron a embarcar, y huvieron de dexarlas por el socorro que acudió de las villas y lugares vecinos".
La redención del padre Molina en Argel en 1639
La redención de Argel se realizó en julio de 1639, cuando fray Juan de Molina era provincial y contaba con 59 años, fue junto al mercedario Miguel Miralles por Valencia y rescataron a 114 cautivos, sin contar los que pagaron su propio rescate. De los cautivos cristianos rescatados 69 eran de Calp o Calpe (Alicante) que había sufrido dos años antes un ataque de los piratas que se llevaron a numerosas mujeres y niños. El venerable padre Molina señaló que partió a la redención con veinte mil escudos. El coste final fue de "veinte mil trescientas y diez y nueve libras, once sueldos y diez dineros".
El cronista mercedario fray Gabriel Téllez, el famoso autor teatral Tirso de Molina, resaltó cómo llegó el padre Molina a Barcelona: "Partió de Zaragoza el dicho padre provincial Molina por lo más riguroso del estío de este mismo año, guiando a Barcelona, donde le esperaba el compañero redentor Miralles, y para que en todo lo posible fuese verdadera imitación del Redentor Divino, no quiso valerse en todas las cincuenta leguas, de pies ajenos, sino que, por los propios caminando, comenzó desde su patria a atesorar los méritos que los trabajos y sudores medran a los que con perfección desean adquirir el blasón de redentores, extrañeza en este siglo casi prodigiosa, donde las comodidades y ostentaciones vanas se han incorporado de manera con las prelacías y cargos religiosos, que el no añadir autoridades se juzga a menoscabo. ¿Provincial de la Merced y a pie por los caminos?, Rara avis in terra. Confusión de concurrentes, aunque la presunción lo bautice por desaire".
La principal dificultad que tuvo que esquivar el redentor es que estaba prohibido rescatar cautivos entre los tres y los quince años. Según el padre Molina "granjeé a un Morabuto, que es como en España Obispo, puse a los muchachos de cuatro, de cinco, y de seis años en brazos de las esclavas como hijos de ellas cubiertos con una gran toalla, solo un Turco descubría la cara a los niños, y en decir el Morabuto: pasa adelante ninguno del Duán replicaba, sino que los escribían, y con eso, de allí se iban al navío a embarcar. Fue una Redención esta tan compasiva, y de dar a Dios gracias, que en la Procesión que hicimos día de San Roque en Valencia, de compasión, y gozo, lloraban mujeres, y hombres, viendo tantas mujeres, y doncellas, y niños, y niñas. Los padres de estos se hallaron obligados a quitarlos a sus mujeres, y llevarlos ellos en los brazos porque no se los ahogara la multitud de la gente no cabía en las calles".
La redención de Argel regresó a España por el puerto y barrio del Grau de Valencia, donde hubo una procesión de los rescatados con los que se volcó la población. En la imagen se aprecia una imagen antigua del Monasterio mercedario del Puig, que debió visitar el padre Molina al terminar la redención de Argel.
Sobre
la investigadora
María Pilar
Saura Pérez, nacida en Quart de Poblet (Valencia) en 1962 y residente en
Madrid, casada y madre de tres hijos, es doctora en Ciencias de la Información (Universidad
Complutense de Madrid), licenciada en Periodismo (UCM), licenciada en CC. EE. y
Empresariales (Universidad Comillas).
© María Pilar Saura Pérez
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